Nunca Máis

 

Hace 15 años se produjo ante las costas de Galicia el mayor desastre ecológico de la historia de España. Miles de toneladas de fuel se vertían en “hilitos”, como dijo el entonces vicepresidente de Aznar y hoy jefe del ejecutivo Mariano Rajoy, en el fondo del mar mientras la naciente clase política no hacía nada por evitarlo.

advierte-Prestige-ocurrir-cualquier-momento_EDIIMA20131107_0885_20 (1).jpgPor aquel entonces el Gobierno era otro. Entonces Rajoy era un hombre de confianza de Aznar y podría haber estado cobrando “indiciariamente” sobresueldos en B. Entonces nuestro ministro de medioambiente, responsable político directo del problema, era un desconocido Jaume Matas que dejaría su puesto, no por la asunción de su culpa, sino para ganar las elecciones autonómicas en Baleares y empezar la etapa de mayor saqueo de dinero público que ha conocido y seguro conocerá la comunidad. Entonces, nuestro ministro de fomento era un tal Paco Álvarez Cascos que luego ha aparecido en según que cuentas y en según qué papeles. ¡Qué manía con apuntarlo todo tienen los delincuentes parece ser! Entonces, Arsenio Fernández de Mesa era delegado del Gobierno ante la Xunta y nos dijo aquello de que ese fuel vertido estaba destinado a ser adoquines en un futuro. Y no nos lo creímos. Sobre todo no se lo creyeron las miles de personas que llenaron las calles de Galicia bajo el lema “Nunca Máis”

Miles de toneladas de fuel se vertían desde el petrolero Prestige en “hilitos”

La potencia de aquellas voces hizo evidente la gestión terrible del conflicto y el horror que sentían los habitantes de los pueblos costeros de Galicia que veían como sus costas se llenaban poco a poco del llamado “chapapote”. Hoy la organización ya no está en activo, los últimos coletazos de lucha social los dio mientras se tramitaba el caso y la sentencia de la justicia que dejó impunes a todos los responsables del hundimiento del Prestige, pero hoy también recordamos la clase magistral de lucha y entrega ciudadana que dieron a toda España. El primer movimiento de indignados al que le siguieron las protestas por la guerra de Irak, el 11-M, la acampada en sol de mayo de 2011, las marchas de la dignidad, las mareas contra los recortes… Un poso de pelea ciudadana por defender nuestros derechos y un letargo que no tardará en acabar como esto siga así.

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Pero volvamos la mirada un momento a esos protagonistas iniciales del relato, a los responsables políticos del desastre. Mariano Rajoy se hizo cargo de la estrategia del gobierno y hoy es presidente del mismo con toda una etapa de procesos judiciales que afectan a su partido tras de sí. Arsenio Fernández de Mesa fue premiado, en primer lugar, con un puesto, que luego validaría en las elecciones, dentro de las listas del Partido Popular. Después dejó la política de partido en el Parlamento y pasó, simplemente, a ser el Director General de la Guardia Civil, puesto que dejaría tras el escándalo europeo de los inmigrantes muertos en las costas españolas por disparos de pelotas de goma. ¿A Don Arsenio le perdimos la pista después de esto? No, mala hierba nunca muere y ahora ocupa puesto como consejera de Red Eléctrica. Lo último que sabemos de él es que se hizo un cuadro al estilo general decimonónico con 14 medallas al mérito policial y militar. Este Arsenio, ¡cómo es!

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Jaume Matas eludió la prisión al principio, pero no pudo evitar cumplir 9 meses en una celda y Paco Álvarez-Cascos después del Prestige solamente llegó a ser presidente de una comunidad autónoma afectada por el vertido del que él era responsable directo, Asturias, y ahora sabemos de él como el hombre que no se enteraba de que cobraba en B ni de que el tesorero de su partido encargaba las obras de su sede nacional en dinero negro… ¡Hay que ver qué mala suerte tuvo Aznar con sus ministros, todos le “salieron rana”!

Así están las cosas 15 años después. Business as usual en la política española. Pero eso sí, 15 años después seguimos gritándoles a la cara a los ladrones y bárbaros que acabaron desde la política con las costas gallegas y que hoy quieren acabar de la misma forma con sus bosques que NUNCA MÁIS.

Álvaro Blanco Álvarez-Bolado es estudiante de Derecho y Ciencia Política y de la Administración pública (UAM)

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